jueves, 22 de enero de 2015

Mis seis soles

Amalgama de colores desde el más leve hasta el más vibrante.
Asombroso, original y bañado de encanto;
Mundo desbordante de formas, sonidos y movimientos.
Sinfonía de la noche que acaricia los sentidos en el lento ascenso de la luna.
Comunión silenciosa del paso acelerado de la madre naturaleza.
Instantes desbordados de dicha.


miércoles, 21 de enero de 2015

La realidad de "mi país"

Yo no soy racista, y me opongo a todas las formas de racismo habido y por haber. La discriminación en cualquier nivel de la sociedad, al final afecta a los más desposeídos, a los que menos voz tienen y a los que estando es como si no estuvieran. Yo creo en los seres humanos, y creo que todos deben ser respetados como tales, independientemente de su color.

Nacionalidad y color de piel son dos términos que al conjugarse pueden crearle prejuicios sobre los demás a quienes se dejan arrastrar por la etnia mas no por la verdad.

Yo amo estas tierras pero condeno a quienes las habitan de mala manera.
Yo amo este país pero odio a quienes lo gobiernan.
Yo amo esta cultura pero aborrezco como me la quieren arrebatar.
Yo amo quien soy pero detesto en quien quiere que me convierta.

"Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio."  Mahatma Gandhi

domingo, 4 de enero de 2015

Un adios que sabe a hiel...

Vinieron a nosotros desde otro mundo
y a otro mundo se fueron.

Desde más allá de las estrellas,
y del vacío del espacio,
trascendente, puro,
de impensable belleza
para enseñarnos la esencia del verdadero amor desmedido.

Es increíble el poder del amor incondicional,
el amor que se entrega sin ni siquiera conocer un rostro,
el amor que se entrega con tan solo los latidos de unos corazones llenos de vida,
el amor que sólo existe sin razón alguna, solo por amor.

Nos transformaron con sus movimientos,
con sus danzas,
nos procuraron alegrías,
a sus padres, a sus tías,
a sus abuelos y a su alrededor.

A pesar de que nunca podrán ser acunadas por nuestros brazos,
tenemos el consuelo de que el corazón de su madre latía mas fuerte por ustedes,
como aquella canción de cuna que algún día quiso cantarles,
como aquella plegaria que le alzaba al Señor cada vez que danzaban en su vientre como signo de vida.