Donde la inspiración gobierna, no hay espacio para la justificación de malas
ideas. Solo se trata de fluir como si a la vida la llamáramos pasión y entonces
el camino más inmediato es el del equilibrio. Avivar lo desconocido por temor a
seguir viviendo, es como seguir respirando sin metas.
Confía en tus metas, tus ideas y tu inspiración.
Te aseguro que se te acabaran los saboteos y las excusas de mantener el equilibrio
y querer llevar el control… tan solo fluye.
Fluye como
el agua. Adáptate
a nuevas circunstancias, reinvéntate, conserva la cabeza fría y date la
oportunidad de ser libre.
No existe nada superfluo cuando se habla
desde el corazón. Sencillamente porque cada palabra de tu lenguaje construye tus
excusas, tu goce y tu verdad en lo que deseas. Tú eres quien decide qué puede
acabarse y qué reina en tu vida. Cada momento es perfecto si vives lo que
deseas con voluntad y admiración.
Fluye como
el agua.
Mantente en movimiento, moldéate con el paso de los días, vacía tu mente y sé
transparente. Sigue fluyendo pues el hombre y el agua persiguen el mismo fin:
seguir adelante.
Conviértete
en tu mejor refugio de paz y admiración.
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